
Hablar de Conjunto Universal es recorrer una de las páginas más importantes de la historia de la música cubana en Miami. Sus raíces se remontan al verano de 1966, cuando un grupo de talentosos músicos se reunió en una casa del suroeste de Miami para dar vida a una agrupación llamada La Banda Borracha. Lo que comenzó como un proyecto para amenizar fiestas privadas terminó convirtiéndose en una de las orquestas bailables más representativas de la comunidad cubana en el exilio. Tras cambios en su dirección artística y la incorporación de nuevas voces e instrumentistas, la agrupación adoptó el nombre de Conjunto Universal, una identidad que con el tiempo se transformaría en sinónimo de tradición, elegancia y sabor cubano.
Durante las décadas de 1960 y 1970, el conjunto consolidó una sólida reputación gracias a su presencia constante en bailes populares, celebraciones comunitarias y eventos privados. Con una propuesta inspirada en los éxitos que triunfaban en Cuba, la agrupación logró conectar con varias generaciones de bailadores y amantes del son. Su firma con el sello Velvet a mediados de los años setenta marcó el inicio de una etapa dorada que se extendió hasta principios de los ochenta, período en el que alcanzaron una notable popularidad dentro del circuito musical de Miami.
En 2026, el histórico conjunto vuelve a poner su nombre en circulación con el sencillo “A Que Sabe Mi Son”, una obra que funciona como una declaración de principios y un homenaje a la esencia del son cubano. Más que una simple canción, el tema celebra las raíces culturales que dieron origen a este género, recordando que su riqueza proviene de la fusión de tradiciones indígenas, africanas y españolas. El resultado es una composición que transmite orgullo por la herencia musical de Cuba y por la capacidad del son para mantenerse vigente generación tras generación.
La letra y el concepto de la canción evocan elementos fundamentales de la identidad sonora cubana. El tema enlaza el punto guajiro, la rumba y el sentir campesino en una misma expresión musical, resaltando cómo distintas influencias culturales convergen para crear un sonido único. Esa combinación de tradición y sentimiento convierte a “A Que Sabe Mi Son” en una pieza que honra el pasado sin perder frescura ni relevancia en el presente.
Musicalmente, la grabación conserva el carácter festivo que siempre distinguió al Conjunto Universal. La interpretación invita al oyente a moverse al ritmo de la clave cubana, disfrutando de una atmósfera alegre y contagiosa donde el baile se convierte en protagonista. La energía de los metales, el pulso de la percusión y el espíritu sonero de la interpretación logran transmitir la sensación de estar frente a una agrupación que conoce perfectamente el lenguaje de la música bailable.





























