«La música es la memoria que nunca muere». Desde México llega Francisco Barrios «El Mastuerzo», una verdadera leyenda del rock y la contracultura latinoamericana, con su más reciente producción “Un Son para Bailar”, lanzada en agosto de 2025. Fundador de la histórica banda Botellita de Jerez, creador junto a Sergio Arau y Armando Vega-Gil del inolvidable “guacarock”, Barrios vuelve a demostrar que su voz y su mensaje mantienen la vigencia de un artista que supo darle a la rebeldía un acento mexicano, fusionando cumbia, norteño, mariachi y punk con el rock and roll.

«El arte se hace eterno cuando nace del pueblo». Con más de cuatro décadas de carrera, El Mastuerzo no solo ha sido cantante y percusionista, sino también cronista de las luchas sociales a través de la música. De los barrios de la Ciudad de México a los grandes escenarios, su vida ha estado marcada por la ironía, el humor y la crítica que caracterizaron a Botellita de Jerez desde 1983. En esta nueva etapa, entrega un disco que honra su legado, refresca su propuesta y mantiene intacto el espíritu de resistencia cultural que lo convirtió en un ícono del rock mexicano.

«Cada canción es un espejo donde se asoma nuestra identidad». A lo largo de su camino, Barrios ha compartido escenario y colaboraciones con músicos como Sergio Arau, Armando Vega-Gil, y diversas voces de la escena independiente, siempre fiel a su principio de que la música debe ser un espacio de libertad. Su aporte ha sido fundamental para reivindicar lo “naco” como identidad cultural y para abrir camino a nuevas generaciones que buscan fusionar tradición y modernidad. Hoy, con “Un Son para Bailar”, reafirma que sigue siendo un creador indomable y profundamente humano.

«Un son que se baila también se recuerda». La anécdota cuenta que durante sus primeras giras con Botellita, El Mastuerzo decía que la música no solo debía escucharse, sino vivirse con el cuerpo entero. Ese mismo espíritu impregna su nueva obra: un álbum que invita a la reflexión, pero también al movimiento, al gozo y al reencuentro con lo popular. “Un Son para Bailar” es, sin duda, un manifiesto musical de quien supo transformar lo cotidiano en arte y lo irreverente en identidad. Material altamente recomendado.

Cada pieza del álbum tiene una huella particular. “Un beso tuyo” abre con sensibilidad y melodía entrañable; “El agua siempre sabe su camino” es un canto a la memoria colectiva; “Luna Misteriosa” introduce un aire poético; mientras que “La Dama de las Caguamas” rescata el humor urbano tan propio del guacarock. “En México de Noche” retrata con crudeza y encanto la vida nocturna; “Canción de Amor” ofrece un respiro romántico; “Corazón” y “Veneno” exploran el desgarro y la intensidad. “Niña de mis Ojos” y “Prohibido” evocan la pasión prohibida; “Ropavejero” se alza como retrato social; y “Muero por Vivir” cierra con la fuerza de un himno existencial.

Temas: Un beso tuyo – El agua Siempre Sabe su Camino; Luna Misteriosa; La Dama de las Caguamas; En México de Noche; Canción de Amor; Corazón; Veneno; Niña de mis Ojos; Prohibido; Ropavejero; Muero por Vivir.

Músicos: El Mastuerzo (voz); Adán González (guitarra); Juan Cubas Fridman (bajo); Edgar González (percusión); Miguel Trejo (guitarra); María Emilia Martínez, Valentina Barrios y Valentina Flores Alatorre (coros); Juan Vladimir Drake (bajo); Carlos “Popis” Tovar (bajo); y Alberto Delgado (saxofón). Un ensamble diverso que, junto a Francisco Barrios, sostiene la esencia rebelde y popular de esta obra.